
Detesto el uso excesivo de la palabra "bizarro" para describir cualquier situación, pero en este caso, no puedo evitarla. Ayer por la tarde, entré con paso apurado al consultorio del dentista, y de repente me encontré frente a mí, sentado, a Jorge Corona contando chistes. Ahora díganme, puedo evitar decir "¡¡Qué bizarro!!"No, está claro.
El tipo es como supongo que debe ser en el teatro, insoportable. Y va con onda. Pero para una persona tímida como yo, no hay nada peor que un payaso como éste. Le dijo a un hombre mayor que estaba sentado si creía que llegaba vivo al próximo mundial, bromeó sobre el padre Grassi, le tiró un par de jodas medio hirientes a otro paciente de lentes que estaba parado, y le sacó el cuero largo y tendido a un chico que estaba re dormido, inclinado sobre el brazo del sillón.
Durante todo el tiempo, yo no despegué mi mirada de una revista vieja y destartalada, ansiando que no me fastidiara y se fuera de una vez. El clima estuvo bastante tenso porque él no paraba de hablar y buscar complicidad, y claramente, yo no era la única tímida, asi que el resto de los presentes también intentaban ignorarlo.
Finalmente, cuando apareció su mujer y emprendió la partida, remató la tarde diciendo "A qué hora llega el cajón?" y salió sonriente.
2 comentarios:
Pues yo no sé quién sea Jorge Corona, excusa mi ignorancia...
Dyas, te excuso te excuso. Jorge Corona es un humorista muy conocido en Argentina. Es de esas personas que nunca hablan en serio, y en la tele, cuando le hacen entrevistas, contesta cualquier cosa y con chistes. En su vida privada es igual parece.
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