lunes, 23 de noviembre de 2009

Señoras: Basta


Me alegro que el periodismo argentino se haya metido (por el momento) la necrológica de Sandro en el traste, y de verdad, le deseo lo mejor al vecino de Banfield. Pero honestamente, me saca de quicio la corte de viejas rompebolas que se apostaron en la puerta del Hospital Italiano de Mendoza a cantarle "Dame fuego". ¿No se dan cuenta que ahí adentro hay personas enfermas que necesitan un poco de paz? El colmo de la locura lo leí hoy en Crítica, donde dicen que el médico cardiólogo debió negarles a "las nenas" la posibilidad de acceder al corazón del cantante, que lo querían preservar para su veneración.  Por Dios, ¡cómprense una vida!

1 comentario:

Unknown dijo...

Su post ya es viejo, pero debo confesar que me hizo reír y recordar al peluquero del barrio en el que vivía antes (fanático de Sandro).

Igual descuide, que en un par de años más a "las nenas" se las llevan al Borda (o al Moyano, nunca me acuerdo) o a la Chacarita. Hay males que pasan los 100 años, pero a más de 110 ó 120 le juro que no llegan.