
Ingrid Betancourt fue secuestrada por las FARC junto a su compañera de fórmula presidencial, Clara Rojas, el 23 de febrero de 2002, mientras ambas hacían campaña en una zona selvática de su país. Desde entonces, ningún presidente colombiano se ha preocupado seriamente por negociar su liberación, tal vez por el temor que se les representa pensar la popularidad que tendría esta mujer con semejante experiencia sobre las espaldas, más una fuerte vocación de gobierno.
A pesar de lo dramático de la situación, Clara tuvo un hijo de uno de sus captores. Ingrid en cambio, parece ir perdiendo las esperanzas, tal como lo demuestran sus últimas imágenes difundidas.
Aún no entiendo como esta mujer no se ahorcó con una liana. De veritas, admiro mucho su resistencia.